El Real Madrid se plantea moverse en el mercado de fichajes para reforzar el eje de su defensa. La situación de la zaga blanca ha encendido las alarmas en Valdebebas, y en el club ya se analizan distintas alternativas para dotar a José Mourinho de un central más que le permita afrontar con garantías la exigente segunda mitad de la temporada.
La lesión de Raúl Asencio, que pasó por el quirófano para solucionar sus problemas en la tibia, y la incertidumbre sobre el futuro de Antonio Rüdiger, cuyo contrato expira en junio de 2027, han obligado a la dirección deportiva a acelerar la búsqueda. Éder Militão, Dean Huijsen e Ibrahima Konaté sostienen ahora mismo la defensa, pero el técnico portugués ya pidió en su momento un refuerzo para la posición.
Los centrales que han sonado para el Real Madrid
La lista de candidatos es amplia y de máximo nivel. Uno de los nombres más recientes es el de Riccardo Calafiori, del Arsenal, aunque el conjunto londinense lo considera clave y su precio rondaría los 100 millones de euros. En la agenda blanca también figuran Alessandro Bastoni, prioridad de Mourinho en la Serie A, y Nico Schlotterbeck, del Borussia Dortmund, un perfil que agrada especialmente a Florentino Pérez.
Con la vista puesta en el medio y largo plazo, el club sigue de cerca a jóvenes como Luka Vuskovic o Karim Coulibaly, del Estrasburgo, mientras que Rúben Dias continúa siendo una opción de experiencia. Además, el Real Madrid estudia activar la cláusula de recompra de Jacobo Ramón, una vía mucho más económica, por menos de nueve millones de euros.
Ninguna de estas operaciones está cerrada y el club no ha presentado ofertas formales, pero la decisión de fondo parece tomada: el Real Madrid quiere un central más. Lo que está por ver es si el movimiento llegará en enero o habrá que esperar al verano. Las próximas semanas serán decisivas para el futuro de la defensa blanca.