Hansi Flick ha transformado su influencia en el FC Barcelona en poder de decisión. Tras ganar dos títulos consecutivos de LaLiga, el técnico alemán ya no solo opina sobre los fichajes: los define. La directiva azulgrana ha depositado en él una confianza que refleja resultados y campeonatos.
El entrenador que elige sus refuerzos
Durante sus dos primeras temporadas, Deco lideró la estrategia de mercado con el respaldo de Flick. Las limitaciones económicas obligaban a buscar oportunidades. Operaciones como Dani Olmo, Marcus Rashford o João Cancelo respondieron principalmente al trabajo del director deportivo portugués.
Ahora el escenario ha cambiado radicalmente. El prestigio acumulado ha permitido a Flick ganar peso decisivo dentro de la estructura deportiva. La prueba más evidente está en los refuerzos ofensivos que ha conseguido imponer.
Anthony Gordon fue su gran objetivo. El entrenador descartó ejecutar la opción de compra de Rashford porque consideraba que el equipo necesitaba un futbolista diferente para la banda izquierda. El extremo inglés, con su velocidad e intensidad en la presión, encaja perfectamente con su idea de juego. La directiva compartió finalmente esa visión.
Karim Adeyemi es el segundo gran nombre. El atacante alemán de 24 años mantiene una excelente relación con Flick, quien le hizo debutar con la selección absoluta. El técnico insistió personalmente en su incorporación por su velocidad punta cercana a los 36,7 km/h y su polivalencia ofensiva. Deco respaldó la operación durante las negociaciones con el Borussia Dortmund.
Su autoridad también alcanza al cuerpo técnico. Flick impulsó la llegada del preparador físico Yann-Benjamin Kugel, profesional con el que ya coincidió en la selección alemana. Consideraba prioritario reforzar el apartado físico tras una temporada marcada por lesiones musculares.
Incluso descartó incorporaciones que estudiaba la dirección deportiva. El caso de Alessandro Bastoni lo ejemplifica: el entrenador entendió que esa operación no respondía a necesidades prioritarias y la vetó directamente.
Con este nuevo escenario, Deco continúa siendo fundamental en las negociaciones, pero es Flick quien define el perfil de los futbolistas que deben llegar al Barcelona. Mientras los resultados acompañen, todo indica que el técnico seguirá marcando el futuro deportivo del conjunto azulgrana.