Marc Casadó está en una encrucijada. El centrocampista del FC Barcelona negocia una posible salida al Al-Hilal por una cifra cercana a los 30 millones de euros, una operación que resolvería problemas económicos del club catalán y abriría minutos al jugador.
La falta de protagonismo ha acelerado los movimientos. Con Gavi recuperado, Marc Bernal a pleno rendimiento y Hansi Flick con más alternativas en la medular, el margen de minutos de Casadó se reduce en una plantilla que necesita hacer caja sin debilitar demasiado el once.
Club y futbolista ya aceptaron hace semanas que lo mejor era estudiar una salida si llegaba una propuesta convincente. El agente Jorge Mendes trabaja desde entonces para colocar al mediocentro en un proyecto atractivo. Casadó, de 22 años, tiene contrato hasta 2028 y está tasado en torno a los 18 millones, pero el Barcelona aspira a una cifra superior gracias a su condición de canterano y su margen de crecimiento.
La presión más fuerte viene de Arabia Saudí. El Al-Hilal presenta la oferta económica más potente tanto para el Barcelona como para el futbolista, con un salario muy superior al que podría encontrar en la mayoría de ligas europeas. Sin embargo, Casadó entiende que irse a la Saudi Pro League puede alejarle del foco competitivo europeo en una edad importante.
El Milan también ha valorado su incorporación, aunque la vía italiana parece ahora menos avanzada. Para el Barcelona, la diferencia es clara: una operación con Al-Hilal puede acercarse más a esos 30 millones entre fijos y variables, mientras que una salida europea obligaría a aceptar una cantidad menor.
La vuelta al trabajo del equipo el 13 de julio marca ahora una fecha importante. La decisión final dependerá del jugador: elegir entre el dinero inmediato o seguir peleando por un contexto más competitivo en Europa.