Enrique Riquelme está dispuesto a todo por ganar las elecciones, y acaba de lanzar el último órdago que le faltaba en su candidatura. El empresario acaba de anunciar que el lunes 8 de junio, siempre y cuando gane las elecciones que tendrán lugar este domingo 7 de junio, se lanzará una oferta para el que quiere que sea el próximo entrenador de su proyecto.
Tal y como os contamos anteriormente, Raúl González Blanco sería el director deportivo del Real Madrid en caso de que Riquelme sea el vencedor en las urnas y los socios elijan su candidatura. Según el comunicado que acaba de lanzar el candidato, el mítico ‘7’ sería el encargado personal de ponerse en contacto con nada menos que Jürgen Klopp para liderar el banquillo blanco.
Parece que es la última bomba que tenía preparada para conseguir dar un vuelco a las elecciones y posicionarse con fuerza contra Florentino Pérez, ya que hablamos de un entrenador que todo el madridismo lleva años deseando. Klopp dejó de entrenar hace unos años y desde entonces trabaja para ‘Red Bull’, pero quizás una oferta interesante le haga volver y ser el dueño del banquillo del Real Madrid.
El comunicado íntegro del Real Madrid
«Un club como el Real Madrid debe tomar sus decisiones deportivas a través de quien tiene la responsabilidad de hacerlo. Desde la incorporación de Raúl González Blanco, nuestro Director Deportivo y el jugador que más veces ha vestido nuestra camiseta, esa responsabilidad recae en él. Raúl trabaja ya con enorme intensidad en la construcción del proyecto deportivo que debe marcar la próxima década del club, con la cantera como uno de sus pilares fundamentales. Y si Raúl es quien dirige el área deportiva, es a Raúl a quien corresponde liderar esta decisión. Para el banquillo, desde el momento en que se incorporó,
Raúl nos ha trasladado un único nombre. El de un entrenador que ha marcado una época en el fútbol mundial. Un hombre que ha conquistado la Champions League, que devolvió al Liverpool a la cima de Europa y de Inglaterra después de décadas de espera, que convirtió al Borussia Dortmund en campeón frente a gigantes económicos y que ha dejado allí donde ha estado algo todavía más importante que los títulos: identidad, carácter, liderazgo y una cultura ganadora basada en el esfuerzo colectivo.
Hablamos de uno de los mejores entrenadores de nuestro tiempo. Pero, sobre todo, hablamos de un líder capaz de devolver al Real Madrid la intensidad competitiva, la exigencia diaria, la profesionalidad, la meritocracia, la unión de vestuario y el gusto por el trabajo bien hecho que siempre caracterizaron a las grandes etapas de nuestra historia. Ese entrenador es Jürgen Klopp.
Sabemos que Jürgen Klopp ha manifestado públicamente que no tiene intención de regresar a los banquillos a corto plazo y que ha rechazado numerosas ofertas. Precisamente por eso creemos que el desafío del Real Madrid es diferente. Porque existen grandes clubes, pero solo existe un Real Madrid. Solo existe una institución capaz de unir tradición y futuro, valores y ambición, sentimiento y excelencia.
Por ello, si este domingo los socios me conceden su confianza, el próximo lunes 8 de junio Raúl González Blanco se pondrá en contacto con Jürgen Klopp para trasladarle personalmente nuestro proyecto deportivo y nuestra voluntad de que sea él quien lidere desde el banquillo una nueva etapa para el Real Madrid. Esta decisión del equipo deportivo coincide con el sentimiento de los miles de socios y madridistas con los que he tenido ocasión de dialogar estas dos semanas.
Los madridistas saben que los próximos años serán decisivos para nuestra institución. Es el momento de abrir una nueva etapa basada en la profesionalización de todas las áreas del club, en la excelencia deportiva, en una gestión moderna y transparente y en la defensa de los valores que han convertido al Real Madrid en la mayor entidad deportiva del mundo.
Como próximo presidente del Real Madrid, mi compromiso es claro: rodearme de los mejores, escuchar a quienes más saben y tomar siempre las decisiones pensando exclusivamente en el interés del club y de sus socios.
Con humildad, con serenidad y con una enorme ilusión por el futuro, estamos preparados para devolver al Real Madrid todo aquello que le ha hecho eterno: la ambición de ganar, la cultura del esfuerzo y la convicción de que no existe ningún reto imposible para este escudo».