Xavi Hernández ha entrado en la órbita del Benfica como opción para ocupar el banquillo en caso de que José Mourinho termine fichando por el Real Madrid. La dirección portuguesa lleva semanas explorando alternativas ante la incertidumbre sobre el futuro del técnico luso.
El efecto dominó en el mercado de entrenadores
Mourinho tiene contrato con el conjunto lisboeta, pero su nombre resuena con fuerza en Chamartín. El Real Madrid busca un golpe de autoridad en el banquillo y el portugués aparece como una opción de impacto emocional y competitiva. Ante ese riesgo, el Benfica no quiere quedarse sin plan.
Rui Costa maneja varios perfiles, pero Xavi representa una vía especialmente atractiva. El técnico catalán está libre desde su marcha del Barcelona y no tendría que negociar con ningún club, lo que lo convierte en una opción más accesible que otros candidatos.
Su fútbol conecta con la tradición ofensiva del club lisboeta. El Benfica siempre ha valorado entrenadores capaces de mandar con balón, potenciar talento joven y asumir la presión de ganar casi cada fin de semana. En ese mapa, Xavi encaja mejor de lo que parecía inicialmente.
Marco Silva sigue siendo el favorito interno para parte de la directiva, aunque el Fulham pretende blindarlo. En Portugal también sitúan a Thiago Motta y Andoni Iraola entre los candidatos estudiados. El problema con Iraola es su mercado: varios clubes europeos siguen su evolución y sacarlo de Inglaterra no parece una operación sencilla.
Xavi llegó al Barcelona con una Liga, una Supercopa y varios jóvenes consolidados. Su experiencia gestionando presión en el club azulgrana le da un aval importante para un proyecto como el lisboeta. La operación dependerá del desenlace con Mourinho. Si el portugués firma por el Real Madrid, el Benfica acelerará de inmediato.