Un verano sísmico en los banquillos del fútbol mundial podría estar gestándose. Varias piezas importantes comienzan a moverse en una cadena de eventos que, aunque todavía parece lejana, gana fuerza: la posible salida de Diego Simeone del Atlético de Madrid tras una etapa histórica en el Metropolitano.
Todo arrancaría con un movimiento inicial que sacudiría el panorama internacional: la posible llegada de Lionel Scaloni al Real Madrid una vez finalice el próximo Mundial. En Chamartín estudian alternativas para su banquillo y el nombre del actual seleccionador argentino ha aparecido con muchísima fuerza en las últimas semanas.
El Real Madrid considera que Scaloni posee el perfil ideal para reconstruir un proyecto que atraviesa momentos delicados. Su liderazgo, capacidad para gestionar vestuarios repletos de estrellas y su éxito al frente de la selección campeona del mundo lo hacen atractivo. Además, su figura genera respeto absoluto dentro del fútbol internacional.
La idea blanca sería esperar hasta después del Mundial para acometer la operación. Scaloni mantiene un vínculo emocional muy fuerte con la selección argentina y no abandonaría el proyecto antes de la gran cita. Sin embargo, una vez concluido el torneo, el escenario podría cambiar completamente. El banquillo blanco representa una oportunidad difícil de rechazar.
La posible salida de Scaloni dejaría vacante el banquillo de la Selección de Argentina. Ahí aparece el nombre de Simeone como principal candidato. Dentro de la federación argentina consideran que el Cholo reúne experiencia, personalidad y carácter competitivo para mantener a la selección en la élite mundial tras la exitosa etapa de Scaloni. Simeone siempre ha dejado entrever que dirigir a Argentina representa uno de los grandes sueños de su carrera.
En caso de que Simeone abandone el Atlético de Madrid, el gran favorito para ocupar el banquillo rojiblanco sería Marcelino García Toral. El actual técnico del Villarreal CF terminará su etapa en el conjunto castellonense a final de temporada tras no alcanzar un acuerdo para renovar su contrato. Marcelino gusta muchísimo en el Atlético por su capacidad para construir equipos competitivos y su estilo intenso, que encaja perfectamente en la filosofía histórica del club.
El posible efecto dominó empieza a coger fuerza dentro del fútbol europeo. Aunque todavía no existen decisiones definitivas, varios movimientos parecen estar profundamente conectados entre sí. Los próximos meses podrían redefinir completamente el futuro de algunos de los clubes y selecciones más importantes del mundo.