El Atlético de Madrid proyecta su futuro alrededor de un centro del campo de élite capaz de competir al máximo nivel en LaLiga y la Champions League. La dirección deportiva colchonera tiene clara la estrategia: reunir a tres mediocentros de garantías para elevar definitivamente el techo competitivo del equipo.
Álex Baena y Pablo Barrios forman ya la base de ese proyecto. El primero llegó el pasado verano como uno de los grandes fichajes rojiblanco, aunque aún no ha mostrado de forma consistente el nivel que exhibió anteriormente. La afición mantiene la confianza en su potencial diferencial.
Barrios, surgido de la cantera atlética, ha ofrecido tramos de temporada espectaculares demostrando personalidad y calidad. Las lesiones truncaron su continuidad en el tramo decisivo del curso, pero Simeone lo ve como uno de los líderes del futuro. Su inteligencia táctica y capacidad para romper líneas lo convierten en un perfil especial para el proyecto.
La gran obsesión rojiblanca tiene nombre: Rodri Hernández. El mediocentro del Manchester City y ganador del Balón de Oro 2024 representa el sueño absoluto para completar ese centro del campo. Su regreso al Metropolitano sería un movimiento histórico.
Rodri conoce la casa, posee pasado colchonero y se ha consolidado como uno de los mejores mediocentros del mundo. Su capacidad para controlar partidos e interpretar espacios elevaría inmediatamente el nivel competitivo del equipo. En Inglaterra surgen dudas sobre su continuidad y se habla de una posible salida por una cifra cercana a los 50 millones de euros.
El Atlético sigue atento a cualquier oportunidad, aunque existe cautela respecto a su estado físico. Las lesiones recientes generan dudas y la dirección deportiva quiere analizar cuidadosamente los riesgos antes de afrontar una operación tan importante. La ilusión, sin embargo, es enorme entre la afición rojiblanca.