El AC Milán vive días decisivos en torno a Massimiliano Allegri. La caída de rendimiento en el tramo final del curso ha abierto grietas en el proyecto y la directiva ya estudia alternativas en el banquillo. La clasificación para la Champions sigue siendo prioritaria, pero la irregularidad en Serie A ha dejado la posición del técnico mucho más frágil.
Allegri bajo examen en San Siro
El club llega al cierre de temporada con tensión deportiva e institucional. Gerry Cardinale esperaba una respuesta más sólida del equipo. El contrato del técnico contempla una renovación automática hasta 2028 si entra en Champions, pero el debate interno va más allá del papel. La directiva valora resultados, sensaciones y convivencia diaria.
El próximo duelo ante el Genoa es marcado en rojo. Otro tropiezo aceleraría cualquier decisión. La afición exige un plan reconocible, ambición y una plantilla capaz de competir cada semana.
Zlatan Ibrahimovic gana peso en la decisión. El sueco no estaría plenamente convencido de la continuidad de Allegri. Su voz sigue teniendo ascendencia dentro del entorno rossonero, aunque Furlani ha transmitido confianza pública al entrenador.
Italiano, Conte y Van Bommel en la lista
Vincenzo Italiano emerge como candidatura fuerte. Su perfil gusta por intensidad, manejo de grupo y capacidad para construir equipos competitivos. Antonio Conte sería una opción de impacto, aunque exigiría consenso e inversión.
Mark van Bommel también aparece en el radar. Su vínculo personal con Ibrahimovic juega a favor, aunque necesitaría respaldo total de la dirección. Francesco Farioli ha sido relacionado, pero su situación en el Porto parece más compleja.
El Milán no quiere improvisar. La sensación es que el club trabaja en varios escenarios, consciente de que otra reconstrucción dañaría su credibilidad. Mientras tanto, Allegri intenta aislar al vestuario. Su prioridad es ganar y asegurar Europa, aunque el ruido ya está instalado en San Siro.