Dicen que todos los contratos tienen letra pequeña: el de Harvey Elliott la tiene y podría cambiarle sus planes seriamente. La Premier League mira atenta la situación del inglés, que está cedido en el Aston Villa por el Liverpool. Los ‘reds’ le impusieron una cláusula bastante restrictiva en la que se detallaba que si el centrocampista supera los diez partidos jugados con el equipo de Birmingham, deberán comprarlo en propiedad por 40,5 millones de euros. Ante esto ya se ha quejado su actual entrenador, Unai Emery: «Al jugador le estamos haciendo daño».
Obligado a cambiar de club por jugar
Desde su llegada a Birmingham, el bueno de Harvey ha jugado ocho partidos. Lo que significa que si disputa otros dos más, se quedará permanentemente en el Aston Villa. Además del gasto que supone para el conjunto británico (40,5 millones de euros) y el ingreso que generaría en las arcas del Liverpool. Esta situación mete en una encrucijada al centrocampista: jugar supondría transformar una cesión temporal en un fichaje permanente. Mientras, Unai Emery le defiende: «Una cosa es el deporte y otra los negocios».

La encrucijada de Harvey Elliott: «Le estamos haciendo daño»
El entrenador español le tendió la mano públicamente: «Ahora le estoy abriendo la puerta para jugar con nosotros, porque él puede ayudarnos». Sin embargo, en este contexto existe un conflicto de intereses entre lo que le conviene al jugador y los propósitos económicos de los clubes implicados. «No es solo mi decisión», afirmaba Emery mientras también animaba al Liverpool a suprimir la restrictiva cláusula: «Si quitan las cláusulas de que tiene que jugar partidos y comprarlo nosotros obligatorio, le dije a Harvey Elliott: »Vas a jugar aquí con nosotros» ».
No deja de ser una situación contractual que choca con los planes tanto de su club de origen como de su actual equipo. Desde la escena pública, Emery le alaba: «Te mereces jugar, necesitamos tus cualidades en el campo, vas a jugar». El problema reside en la capacidad del club para asumir el pago de más de 4o millones de euros para mantener a un jugador que, en principio, estaba de paso en calidad de cedido. Por último, el que fuera entrenador del Villarreal, Arsenal y PSG entre otros afirmó: «Le estamos haciendo daño».
No es para menos. Ahora se deberá tomar una decisión desde Birmingham, algo que esperan impacientes desde Liverpool: el ingreso es importante para los ‘reds’. Lo que está claro es que el futuro del centrocampista en el Aston Villa depende de que se retire o se modifique la cláusula, pues las palabras de Emery dan a entender que el club no está muy por la labor de asumir el pago.