La gran cita se acerca en tierras valencianas. El derbi entre el Levante UD y el Valencia CF tendrá lugar el próximo domingo a las 18:30. Ambos equipos llegan en un momento delicado en la pelea por la salvación. Los granotas están en descenso, aunque en dinámica ascendente para ir saliendo del pozo, mientras que los chés marcan el límite de la salvación. Su dinámica es mucho peor, pues la afición se viene cansando de un equipo al que Carlos Corberán no termina de exprimir.
El Valencia afronta este partido crucial con problemas en la posición de lateral derecho. Dimitri Foulquier ha sido operado hoy con éxito de su rodilla izquierda. Rubén Iranzo también es baja por lesión. Thierry Correia se antoja como la única opción natural para el puesto, pero ni siquiera se ha entrenado con el grupo esta semana, recuperándose aun de sus problemas físicos.

Corberán, atado al esquema de 5 atrás de cara al derbi
Repetir sistema de 3
A Corberán no le quedará otra que recurrir de nuevo al esquema de tres centrales y dos carrileros, que ya utilizó en Mestalla ante el Real Madrid, la jornada anterior. La nueva incorporación, Unai Núñez, es clave para ello, partiendo en el dibujo como central derecho. Comert al centro y Copete en la izquierda, completarían la zaga.
Gayá juega en el costado izquierdo y por la derecha, el problema de no tener un lateral se solventa con el uso de un carrilero. Puesto para el que el técnico ha elegido a Luis Rioja. Si bien eso supone retrasar algo su posición, tiene tanta calidad que interpreta bien ese puesto y sigue siendo un futbolista incisivo por la banda.
El entrenador valencianista no es ajeno a usar este sistema. Ya lo alternaba con el 4-2-3-1 en el West Bromwich Albion, su anterior club y también lo llegó a utilizar para algunos partidos la temporada anterior con el Valencia. Si lo trabaja bien, puede ser útil para proteger al equipo atrás y salir con velocidad al contragolpe, subiendo los carrileros como extremos en fase ofensiva.
Dos rivales directos en urgencias
El Valencia no está para pruebas. La paciencia ché se agota y la clasificación aprieta. Rondan los puestos de descenso y perder contra el Levante puede ser un doble golpe. Caer en un derbi y acercarte al pozo peligrosamente. Además, hay que recordar que el Rayo Vallecano tiene un partido menos y, de ganarlo ante el Oviedo, metería al equipo blanquinaranja en descenso. Derbi de rivales directos, más directos que nunca.