El Sevilla Fútbol Club no levanta cabeza. Continúa en su espiral de malos resultados y no logra encontrar la estabilidad de un proyecto que le haga volver a ser un equipo grande en LaLiga y en Europa. Hoy, el conjunto de Nervión ha hecho oficial la destitución de Matías Almeyda. Con el que llegue para sustituirle, ya son nueve entrenadores en cuatro años, y la cuarta campaña consecutiva en la que cesan a su técnico antes de que finalice la temporada.
La crisis deportiva e institucional del club es total, con la afición pidiendo la dimisión de la directiva y del presidente, Del Nido Junior, en cada partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán. En el campo, el equipo se ha convertido en uno de clase media baja en España, cuando venían de estar consolidados en la nobleza, la mayor parte de lo que va de siglo. Están sumidos en una mediocridad futbolística absoluta y, lejos de mejorar, van en picado, acercándose cada vez más al descenso.
Almeyda quería traer al equipo entrega y sacrificio. Se ha podido ver atisbos de esa garra que quería transmitir a los jugadores, pero no logró aportar demasiado a nivel táctico. El Sevilla no ha podido tapar sus vergüenzas atrás con ese sistema de cinco atrás que planteaba el argentino. Es ya el cuadro más goleado de la competición liguera.

El Sevilla despide a Matías Almeyda: llegará el noveno técnico en cuatro años
Una directiva que encadena fracaso tras fracaso
En cualquier caso, la inefectividad del sistema tiene que ver mucho con los jugadores que lo interpretan. La dirección deportiva, encabezada por Antonio Cordón, no ha sido capaz ni de acercarse a Monchi en aquellos años gloriosos del club, fichando a jugadores que no han dado un salto de calidad a la plantilla. Antes, el Sevilla traía futbolistas que luego los grandes equipos de Europa querían rifarse, después de brillar en Nervión. Ahora, se está trayendo a jugadores que no sacan al equipo de esa mediocridad.
LGP al rescate
Las oficinas hispalenses ya están trabajando a fondo en encontrar un reemplazo para Almeyda. El calendario les brinda tiempo extra, al entrar ahora en parón de fútbol internacional, de selecciones. El candidato que más papeletas tiene para hacerse con el cargo es Luis García Plaza. Desde su salida del Alavés a mediados del curso anterior, siempre aparece en todas las quinielas cuando un banquillo se queda sin técnico. Parece la mejor opción a día de hoy para sacar al Sevilla del pozo y salvar la temporada. Según adelanta El Desmarque, faltan algunos flecos en las negociaciones, pero LGP podría regresar a LaLiga en las próximas horas.