El inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1 amenaza con convertirse en una auténtica pesadilla para Aston Martin. El equipo británico llega al Gran Premio de Australia con un problema técnico de gran magnitud: las vibraciones generadas por la unidad de potencia de Honda afectan directamente al coche y también a la salud de sus pilotos.
El propio jefe del equipo, Adrian Newey, confirmó en Melbourne que el equipo deberá limitar el número de vueltas durante el fin de semana de carrera. Las vibraciones del motor no solo provocan fallos mecánicos, sino que también se transmiten al chasis y llegan hasta las manos de los pilotos.
Riesgo físico para Alonso y Stroll
La preocupación principal no es únicamente el rendimiento del coche, sino el impacto físico sobre los pilotos. Según explicó Newey, Fernando Alonso considera que no puede completar más de 25 vueltas consecutivas sin exponerse a posibles daños permanentes en los nervios de las manos.
La situación es incluso más delicada para Lance Stroll, que estima que su límite está en 15 vueltas seguidas antes de alcanzar ese mismo riesgo. Ambos pilotos experimentaron entumecimiento en las manos y los pies durante los test de pretemporada en Bahréin.

Aston Martin en alerta: las vibraciones del coche ponen en riesgo a Alonso
Un problema que nace en el motor Honda
El origen del problema está en la nueva unidad de potencia de Honda para el reglamento de 2026. Durante los test de Bahréin, los ingenieros detectaron vibraciones inesperadas que terminaron dañando componentes clave de la batería del motor, lo que obligó al equipo a reducir drásticamente su programa de pruebas.
Según explicó el presidente de HRC, Koji Watanabe, los ingenieros han probado varias soluciones en el banco de potencia en Japón. Algunas de esas contramedidas ya se han introducido en el coche para el Gran Premio de Australia, aunque su eficacia real todavía está por comprobar.
Un coche con potencial… pero muy retrasado
Más allá del problema técnico, Aston Martin reconoce que llega a Melbourne con desventaja respecto a los equipos punteros. Newey considera que el coche podría situarse aproximadamente como quinto mejor de la parrilla en términos de chasis, a unos siete décimas o un segundo de los líderes.
El ingeniero británico insiste, sin embargo, en que el AMR26 tiene un gran margen de desarrollo. El equipo ya trabaja en un agresivo plan de evolución que debería mejorar el rendimiento a lo largo de la temporada, aunque el inicio del campeonato está marcado por un escenario muy lejos de las expectativas que rodeaban al proyecto Aston Martin-Honda.