Tras llevar toda la temporada actual en blanco con el Chelsea, la salida de Sterling de los blues era solo cuestión de un acuerdo que no llegaba. Ni el cambio de entrenador en el conjunto londinense, le había vuelto a abrir la puerta para volver a tener la posibilidad de contar con algo de protagonismo. Hace poco más de una semana, justo en la recta final del mercado invernal, llegaba el acuerdo tan esperado por ambas partes. Raheem ponía punto y final a su etapa de tres años y medio en Stamford Bridge, para quedar libre e iniciar su búsqueda de nuevo equipo. Tras algunos rumores provenientes del Tottenham, ahora mismo el equipo que está cerca de llegar a un acuerdo para firmarle, es el Nápoles de Antonio Conte, según el periódico británico The Sun.
A pesar de haber estado vinculado tres temporadas y media al Chelsea, el internacional inglés solo ha jugado dos con los blues. En esas campañas, disputó 81 partidos, consiguiendo unas cifras decentes con 19 goles y 12 asistencias. Aunque los números no transmitan fracaso, la realidad es que el nivel de Sterling siempre estuvo por debajo de lo que mostraban las estadísticas y totalmente inferior a sus grandes actuaciones de estrella en el Manchester City donde llego a alcanzar el status de uno de los mejores jugadores de la Premier League.
El fallido intento de remontar el vuelo
Al no alcanzar el nivel por el que se le había fichado por casi sesenta millones y tras varios fichajes del Chelsea, se le enseñó la puerta de salida a Sterling. Ahí es donde apareció Arteta y su Arsenal, para intentar volver a sacar una versión que, de reaparecer, podría ser diferencial para un conjunto gunner, que estaba peleando por el campeonato inglés. En la misma ciudad de Londres, el delantero inglés fracasaría estrepitosamente. Apenas contaría para el técnico español que solo le daría algo más de mil minutos. Las cifras no ayudaban y es que solo vio puerta en una ocasión, además de repartir cinco asistencias. Rendimiento que no le serviría para ni tan siquiera hacer dudar al actual líder de la Premier de ficharle en propiedad. Así, se confirmaba lo peor, el vuelo parecía irremontable.

Sterling como jugador del Chelsea
De esta manera, el que un día fuese la joven perla del Liverpool, para pasar a ser un movimiento galáctico del City y convertirse en un villano en Mersyside, para después ser «empujado» del barco cityzen y llegar al Chelsea como uno de los fichajes con más hype de todo el mercado. Allí, al no encontrar su nivel esperado marcharía a préstamo al Arsenal con el objetivo de volver a ser su mejor versión. Toda una larga carrera en el campeonato de Inglaterra, que parece estar cerca de llegar a su fin, al menos por ahora, para aterrizar en un nuevo país: Italia, afrontando un nuevo reto en el Nápoles que tiene muy avanzadas las negociaciones para su llegada.